Resulta interesante saber que la salsa verde es una elaboración muy diferente de un país a otro. En EEUU se elabora a la manera mexicana, creando una crema con chile, cilantro y tomate verde molido, entre otros ingredientes. En Alemania (Grüne Soße) se cocina usando borraja, berro, perejil, acedera, etc. En Italia es una variedad de pesto. Cada país ha usado esta denominación para un tipo de salsa acorde con su gastronomía.
En España es la merluza con salsa verde la reina de las recetas con esta salsa. Originaria del País Vasco se ha convertido en una de las más elaboradas en celebraciones. El excelente sabor que aporta la salsa, que recuerda, salvando las distancias, al pil-pil en su textura cremosa y el sabor que aportan los moluscos como guarnición la convierten en una manera perfecta de cocinar este pescado.
Mi madre la ha cocinado durante años manteniéndose fiel a la receta más tradicional. Yo mismo he usado esa receta en varias ocasiones, pero me apetecía hacer unas pequeñas variaciones al plato para potenciar la personalidad de la merluza, muchas veces algo olvidada bajo la salsa. Como veréis, parto de la elaboración más usual de la salsa y, a partir de ahí empiezo a cambiar el plato.









