El secreto ibérico es uno de mis cortes preferidos del cerdo. Veteado de grasa, de intenso sabor y excelente textura, esta pieza, que se encuentra en la axila del animal resulta deliciosa sin más añadido que un poco de sal y alcanza la excelencia si se dispone de una barbacoa para cocinarla a la brasa.
En mi caso lo puedo hacer en contadas ocasiones, pero aún en este caso, una plancha suplirá a la leña. Como no me gusta condimentar ni hacer ningún otro añadido a la carne suelo cambiar la guarnición para obtener un matiz complementario, dulce, salado, más graso, etc. En esta ocasión vamos a volcarnos con un sabor en el que predominan las verduras.





