Hoy vamos a preparar una tapa muy sencilla que reúne ingredientes que pueden parecer antagónicos pero que tienen un resultado conjunto de excelente sabor. Por un lado vamos a juntar dos clases de queso, el rulo de cabra y un queso cremoso, para untar, tipo Philadelphia y, como contrapunto dulce a esta estructura, una mermelada de tomate que resulta deliciosa.
Como única consideración previa comentaros que la mermelada es bastante delicada de conservar por lo que, o bien dejáis el sobrante sellado al baño maría en un bote preparado para tal fin o bien tratáis de consumirla en menos de una semana, eso sí, siempre manteniéndola refrigerada.



